Planta madre de cannabis: selección y cuidados
Cómo elegir, cuidar y mantener de forma permanente una planta madre de cannabis
Actualizado: agosto de 2026 | Elegir una planta madre de cannabis y mantenerla sana: guía detallada sobre selección, iluminación, cuidados, poda, cultivo bonsái, esquejes y problemas habituales.
Autor: Cannapot Grow Team | Tiempo de lectura: aproximadamente veinte minutos

Lo más importante de un vistazo
✓ Una planta madre de cannabis se mantiene de forma permanente en la fase de crecimiento vegetativo para conservar su genética y poder reproducirla regularmente mediante esquejes.
✓ Una buena planta madre debe estar sana, vigorosa y libre de plagas o síntomas de enfermedades. Igual de importantes son las características de la planta que se desean conservar a largo plazo.
✓ Las plantas madre fotoperiódicas se mantienen en fase vegetativa con periodos de luz largos. Es frecuente utilizar un ciclo de luz 18/6, con 18 horas de luz y 6 horas de oscuridad.
✓ La poda regular mantiene la planta compacta y favorece una estructura ramificada con muchos brotes laterales fuertes. Cuando hay poco espacio, también puede ser útil una planta madre bonsái.
✓ Las plantas madre necesitan un suministro equilibrado de agua y nutrientes, no la mayor cantidad posible de fertilizante. Lo decisivo es un crecimiento uniforme, raíces sanas y una nutrición adaptada al tamaño de la planta, el sustrato y las condiciones de cultivo.
✓ No existe una vida útil máxima fija. Lo importante son la salud, el vigor, el estado de las raíces y la calidad de los nuevos brotes. Si es necesario, un esqueje sano puede desarrollarse como nueva planta madre.
✓ La higiene es especialmente importante, ya que patógenos como el viroide latente del lúpulo pueden transmitirse a través de material vegetal infectado y de los esquejes obtenidos de él.
¿Qué es una planta madre de cannabis?
Una planta madre de cannabis es una planta hembra seleccionada que se mantiene de forma permanente en la fase de crecimiento vegetativo para conservar y reproducir su genética mediante esquejes.
A diferencia de una planta cultivada para la producción de flores, una planta madre no debe pasar a la fase de floración. En su lugar, debe crecer de forma vegetativa y saludable durante un periodo prolongado y formar brotes laterales fuertes de los que puedan tomarse esquejes regularmente. Estos pueden enraizarse y seguir cultivándose como copias genéticas de la planta madre.
Las plantas resultantes poseen, en principio, el mismo genotipo que la planta madre. Sin embargo, esto no significa que se desarrollen de forma completamente idéntica en todas las condiciones. La luz, la temperatura, el espacio radicular, el suministro de agua y nutrientes, el estrés y las enfermedades influyen en cómo se manifiesta realmente la genética existente.
Explicación breve: Una planta madre no es un tipo especial de planta. Se trata de una planta de cannabis seleccionada específicamente cuya genética se pretende conservar a largo plazo mediante reproducción vegetativa.
¿Por qué se mantiene una planta madre de cannabis?
La razón principal para mantener una planta madre es conservar de forma permanente una genética ya seleccionada.
Las plantas obtenidas a partir de semillas son hermanas, no copias genéticamente idénticas. Incluso las semillas de una misma variedad pueden producir fenotipos diferentes, ya que cada planta posee su propia combinación de características genéticas. En nuestra guía sobre F1, F2, BX, S1 e IBL en cannabis explicamos con más detalle cómo se diferencian genéticamente las generaciones y los cruces. Si una planta concreta presenta características especialmente interesantes, su combinación genética específica no puede reproducirse simplemente germinando otra semilla.
Mediante esquejes es posible conservar esta genética individual. Esto resulta interesante, por ejemplo, cuando una planta destaca especialmente por su estructura de crecimiento, vigor, aroma, tiempo de floración u otras características deseadas.
Las plantas madre también permiten cultivar varias plantas con la misma base genética. Las diferencias entre las plantas posteriores no se deben entonces a una nueva combinación de genes parentales, sino principalmente a las condiciones de cultivo, el estado de la planta y otros factores ambientales.
¿Qué planta de cannabis es adecuada como planta madre?
Una buena planta madre debe estar sana, vigorosa y libre de plagas y enfermedades visibles; al mismo tiempo, debe poseer la genética que realmente se desea conservar.
Por eso, un crecimiento vigoroso por sí solo no basta como criterio de selección. Una planta joven de crecimiento muy rápido puede mostrar posteriormente características que no se correspondan con las expectativas. Del mismo modo, un fenotipo que al principio parece poco llamativo puede desarrollar más adelante exactamente las características deseadas.
En la selección pueden tenerse en cuenta, entre otros factores, el vigor, la ramificación, la distancia entre nudos, la estructura de crecimiento, las reacciones al estrés y la salud general de la planta. Si ya se han probado esquejes, también puede resultar interesante su comportamiento durante el enraizamiento.
¿Cómo se selecciona un fenotipo adecuado?
Quien desee conservar una genética determinada a largo plazo no debería seleccionar la planta madre únicamente en función de la fase inicial de crecimiento.
Muchas características interesantes solo se hacen plenamente visibles en etapas posteriores del desarrollo de la planta. Por ello, pueden tomarse primero esquejes de respaldo de varios candidatos. A continuación, las plantas de origen pueden seguir evaluándose mientras sus esquejes genéticamente correspondientes se mantienen en fase vegetativa.
Cuando, tras la evaluación, queda claro qué fenotipo se desea conservar, el esqueje correspondiente puede seguir desarrollándose como nueva planta madre. De este modo, la selección definitiva no tiene que realizarse antes de que se conozcan las características importantes.
¿Por qué es tan importante la salud de la planta madre?
Los problemas de una planta madre pueden afectar a numerosos esquejes posteriores y, por ello, deben tomarse especialmente en serio.
Una planta madre no debería mostrar signos visibles de infestación de plagas, enfermedades fúngicas, problemas radiculares o alteraciones de crecimiento sin explicación. Son especialmente problemáticos los patógenos que se encuentran en el tejido vegetal y pueden transmitirse con los esquejes obtenidos.
Un ejemplo importante es el HPLVD en cannabis. Los estudios muestran que el viroide latente del lúpulo puede estar presente en plantas madre infectadas y transmitirse a través de los esquejes obtenidos de ellas. Por ello, las herramientas limpias y una higiene rigurosa son especialmente importantes con las plantas madre, incluso cuando no se observan plagas ni síntomas de enfermedad.
¿Cultivar una planta madre a partir de semilla o de esqueje?
Una planta madre puede desarrollarse tanto a partir de una semilla como de un esqueje ya enraizado. Sin embargo, ambas opciones presentan ventajas diferentes.
| Punto de partida | Ventajas | Desventajas | Útil cuando... |
|---|---|---|---|
| Semilla | se pueden seleccionar y comparar diferentes fenotipos | las características deseadas aún no se conocen por completo al principio | se desea seleccionar una planta madre propia |
| Esqueje | se conserva el genotipo de la planta de origen seleccionada | la salud y el origen del material de partida son especialmente importantes | se desea conservar una genética ya seleccionada |
Quien cultiva una planta madre a partir de semillas puede comparar varias plantas genéticamente diferentes entre sí y seleccionar de forma específica un fenotipo adecuado. En cambio, si un esqueje de una planta ya seleccionada se desarrolla como planta madre, la genética que se pretende conservar ya está definida.
¿Cómo se mantiene una planta madre de cannabis?
Una planta madre de cannabis se mantiene de forma permanente en la fase de crecimiento vegetativo y no se induce deliberadamente a la floración mediante una reducción del periodo diario de luz.
Quien quiera mantener una planta madre de cannabis a largo plazo necesita un lugar adecuado, suficiente luz, un espacio radicular saludable y cuidados regulares. A diferencia de una fase de crecimiento convencional de duración limitada, hay que tener en cuenta que la misma planta puede permanecer en fase vegetativa durante muchos meses o incluso más tiempo. Para ello resulta adecuada, entre otras opciones, una growbox, en la que pueden controlarse de forma específica la luz y otras condiciones ambientales.
El objetivo no es lograr el máximo crecimiento a cualquier precio. Es más útil mantener un equilibrio controlado: la planta madre debe permanecer vigorosa, formar regularmente nuevos brotes laterales y recuperarse de forma fiable tras la poda, sin crecer innecesariamente demasiado.
Importante: Una planta madre no tiene que crecer lo más rápido posible. Para mantenerla a largo plazo, un crecimiento controlado y saludable es más importante que producir la máxima cantidad de masa vegetal.
¿Qué iluminación necesita una planta madre de cannabis?
La iluminación debe mantener de forma fiable la planta madre de cannabis en la fase de crecimiento vegetativo y, al mismo tiempo, proporcionar suficiente luz para el desarrollo de nuevos brotes sanos y fuertes.
Un ciclo de luz utilizado con frecuencia es de 18 horas de luz y 6 horas de oscuridad. También se emplean periodos de luz más largos para mantener el cannabis en fase vegetativa. Sin embargo, más luz o una duración de iluminación más prolongada no es automáticamente mejor para una planta madre.
También es decisivo cuánta luz llega realmente a la planta. Una recomendación general como «100 vatios por planta madre» resulta poco significativa, ya que la eficiencia de la lámpara, la distancia hasta la planta, la superficie iluminada, la forma de la planta y la distribución de la luz pueden variar considerablemente. Encontrarás más fundamentos sobre iluminación y zona de cultivo en nuestro setup de cultivo de cannabis para principiantes.
¿18/6 o 24/0 para una planta madre?
Un ciclo 18/6 es una solución habitual y práctica para mantener las plantas madre fotoperiódicas en fase vegetativa.
No es necesaria una iluminación continua durante 24 horas. En las variedades fotoperiódicas, un periodo diario de luz suficientemente largo mantiene la planta madre en crecimiento vegetativo. Un ciclo 18/6 ofrece además una fase diaria de oscuridad y reduce el consumo eléctrico y la generación de calor en comparación con una iluminación de 24 horas.
Más importante que acumular el mayor número posible de horas de luz es mantener un ciclo de iluminación estable y uniforme. Deben evitarse periodos de oscuridad involuntariamente largos o muy variables.
¿Cuánta luz necesita una planta madre?
La intensidad de luz necesaria depende principalmente del tamaño al que se mantenga la planta madre y de la cantidad de nuevo material vegetal que deba producir regularmente.
Una planta madre pequeña, de la que solo se necesitan ocasionalmente unos pocos esquejes, tiene necesidades diferentes a las de una planta madre grande de la que se extraen regularmente numerosos brotes. Los estudios realizados en plantas madre de cannabis muestran que la cantidad de luz disponible puede influir, entre otros aspectos, en el crecimiento, la formación de nudos, la ramificación y la producción de brotes adecuados para esquejes.
Sin embargo, una mayor intensidad lumínica también puede aumentar las necesidades de agua y nutrientes y generar calor adicional. Por ello, la iluminación debe adaptarse siempre al tamaño de la planta, al clima y a la velocidad de crecimiento deseada.
¿Cómo se cuida una planta madre de cannabis?
En una planta madre mantenida de forma permanente, lo más importante son unas condiciones estables, un espacio radicular sano y un suministro de agua y nutrientes adaptado a sus necesidades.
| Factor | Orientación | ¿Por qué es importante? |
|---|---|---|
| Ciclo de luz | frecuentemente 18/6 | mantiene las plantas fotoperiódicas en crecimiento vegetativo |
| Intensidad lumínica | adaptar al tamaño de la planta y al crecimiento deseado | influye en el crecimiento, la ramificación y la producción de brotes |
| Temperatura | condiciones estables sin fases intensas de estrés por calor o frío | influye en el metabolismo, las necesidades de agua y el crecimiento |
| Humedad ambiental | adaptar a la temperatura y al desarrollo de la planta | influye en la transpiración y el riesgo de enfermedades |
| Sustrato | estable en su estructura, suficientemente aireado y adecuado al sistema de cultivo | unas raíces sanas a largo plazo necesitan agua y oxígeno |
| Riego | según la necesidad real en lugar de seguir un calendario rígido | evitar el encharcamiento permanente y la sequedad extrema |
| Nutrientes | cubrir las necesidades del crecimiento vegetativo | tanto la carencia como el exceso pueden afectar al vigor y a la calidad de los brotes |
¿Con qué frecuencia hay que regar una planta madre?
Una planta madre tampoco debe regarse siguiendo un calendario rígido. La rapidez con la que consume agua y el sustrato vuelve a secarse depende, entre otros factores, del tamaño de la planta, el volumen de la maceta, el sustrato, la temperatura, la humedad ambiental y la intensidad lumínica.
Una planta madre grande y de crecimiento vigoroso puede necesitar bastante más agua que una planta madre bonsái compacta. Al mismo tiempo, el sustrato no debe permanecer mojado de forma constante, ya que una zona radicular permanentemente encharcada y pobre en oxígeno somete a la planta a estrés y puede favorecer la podredumbre radicular en cannabis. Por eso, controla el estado real del sustrato y adapta el riego a la planta, la maceta y las condiciones de cultivo.
¿Cómo se debe fertilizar una planta madre de cannabis?
Dado que una planta madre de cannabis se mantiene de forma permanente en fase vegetativa, su nutrición debe orientarse a un crecimiento sano y uniforme.
Por eso, una planta madre mantenida durante mucho tiempo no necesita automáticamente una cantidad especialmente elevada de fertilizante. Una sobrefertilización puede ser tan problemática como una carencia. La cantidad de nutrientes realmente necesaria depende, entre otros factores, del sustrato, la calidad del agua, el tamaño de la planta, la velocidad de crecimiento y el sistema de fertilización utilizado.
Por tanto, las decoloraciones u otros cambios en las hojas no deberían responderse automáticamente con más fertilizante. Es más útil intentar identificar primero la causa y tener también en cuenta el riego, el estado de las raíces y otras condiciones ambientales. Explicamos con más detalle los síntomas habituales y sus posibles causas en nuestra guía Cómo identificar y solucionar deficiencias de nutrientes en plantas de cannabis.
¿Hay que trasplantar regularmente una planta madre?
En un mantenimiento a largo plazo, es necesario observar el espacio radicular y adaptarlo si es preciso.
Una planta madre no puede formar indefinidamente nuevas raíces en una maceta pequeña. Si el recipiente queda completamente colonizado por las raíces, la relación entre espacio radicular, absorción de agua y crecimiento aéreo puede volverse cada vez más difícil de controlar.
Una posibilidad es trasplantar a un recipiente más grande. Quien desee mantener la planta madre deliberadamente compacta puede, en cambio, trabajar con un manejo controlado de la planta y de las raíces. Especialmente en una planta madre bonsái, la gestión a largo plazo del espacio radicular limitado forma parte del manejo del cultivo.
¿Cómo se poda una planta madre de cannabis?
La poda regular ayuda a mantener una planta madre de cannabis compacta y bien ramificada y, al mismo tiempo, favorece brotes laterales fuertes para la posterior reproducción mediante esquejes.
Sin poda, una planta de cannabis fotoperiódica crece cada vez más en altura y anchura. Para una planta madre que se mantiene durante mucho tiempo, esto suele resultar poco práctico. Mediante la eliminación o el acortamiento selectivo de las puntas dominantes de los brotes se puede favorecer la ramificación y controlar mejor el tamaño y la forma de la planta.
No se debe eliminar al azar la mayor cantidad posible de material vegetal. El objetivo es conseguir una estructura compacta y clara, con brotes sanos y bien iluminados. Los brotes débiles, dañados o que crecen densamente hacia el interior pueden eliminarse cuando sea necesario.
¿Por qué se suele hacer topping a las plantas madre?
En el topping se elimina la punta dominante del brote para que los brotes laterales situados debajo puedan desarrollarse con mayor fuerza.
Para una planta madre, una estructura ramificada suele ser más práctica que un único brote principal dominante. De este modo se mantiene más compacta y, al mismo tiempo, puede desarrollar varios brotes laterales fuertes que posteriormente pueden utilizarse como esquejes.
Después de podas más intensas, la planta madre debe disponer de tiempo suficiente para recuperarse. La rapidez con la que forma nuevos brotes posteriormente depende, entre otros factores, de la genética, la salud de las raíces, la iluminación y el vigor general.

¿Cómo se puede mantener pequeña una planta madre de cannabis?
Una planta madre de cannabis no tiene que ser grande. Mediante podas regulares, una iluminación adaptada y un manejo controlado de la maceta y las raíces puede mantenerse compacta.
El tamaño que debería tener la planta madre depende principalmente de cuántos esquejes se necesiten regularmente. Quien solo extrae ocasionalmente unos pocos brotes no necesita una planta grande. Una planta madre compacta requiere menos espacio y resulta más fácil de cuidar y mantener en forma.
Sin embargo, «mantener pequeña» no debe significar someter a la planta a estrés permanente. Incluso una planta madre compacta necesita suficiente superficie foliar sana, un espacio radicular funcional y suficientes brotes nuevos fuertes.
¿Qué es una planta madre de cannabis bonsái?
Una planta madre de cannabis bonsái es una planta madre que se mantiene deliberadamente compacta y cuyo tamaño se limita mediante podas regulares y un manejo controlado de la maceta y las raíces.
El término «bonsái» describe aquí principalmente la forma de cultivo. El objetivo no es obtener una planta miniatura decorativa en el sentido clásico del bonsái, sino una planta madre que ahorre espacio y que, a pesar de su pequeño tamaño, pueda formar regularmente nuevos brotes sanos y fuertes.
Para ello, la copa se poda regularmente y se desarrolla una estructura ramificada y compacta. En un mantenimiento prolongado dentro de un recipiente limitado, también puede ser necesario un cuidado controlado de las raíces. Sin embargo, las intervenciones intensas en las raíces y en las partes aéreas de la planta no deberían combinarse innecesariamente, para que la planta madre pueda recuperarse suficientemente.
Ahorrar espacio: Una planta madre compacta puede ser completamente suficiente para conservar una genética. El tamaño necesario depende principalmente de cuántos brotes sanos para esquejes se necesiten regularmente.
¿Cuándo se pueden cortar esquejes de una planta madre?
Los esquejes solo deberían tomarse cuando la planta madre crezca sana y vigorosa y disponga de brotes suficientemente desarrollados y fuertes.
Lo decisivo no es tanto una edad exacta prescrita para la planta como el estado de la planta madre y de sus brotes. Las plantas jóvenes o todavía débiles deberían desarrollar primero un sistema radicular y de brotes estable. También después de una poda intensa, un trasplante u otras situaciones de estrés conviene dejar un periodo suficiente de recuperación.
Para la reproducción vegetativa son adecuados los brotes sanos y fuertes con varios nudos y un punto de crecimiento intacto. En nuestra guía para cortar y enraizar esquejes de cannabis explicamos paso a paso cómo seleccionar brotes adecuados, cortarlos limpiamente y enraizarlos después en tierra, jiffys, lana de roca, coco o agua.
¿Cuántos esquejes se pueden tomar de una planta madre?
No existe una cantidad fija. El número de esquejes que pueden extraerse depende del tamaño, la ramificación, la genética, el vigor y la capacidad de regeneración de la planta madre.
Una planta madre grande y bien ramificada puede proporcionar muchos más brotes adecuados que una planta madre bonsái compacta. Aun así, no deberían eliminarse al mismo tiempo todos los brotes disponibles. La planta necesita suficiente masa foliar y de brotes para continuar realizando la fotosíntesis y formar posteriormente un nuevo crecimiento sano.
En lugar de buscar el mayor número posible de esquejes, la extracción debería adaptarse al tamaño, vigor y capacidad real de regeneración de cada planta madre.
¿Cómo se cuida la planta madre después de extraer esquejes?
Después de extraer varios esquejes, la planta madre necesita sobre todo condiciones estables y tiempo suficiente para recuperarse y formar nuevos brotes.
Controla las zonas de corte y evita inmediatamente después un estrés adicional innecesario. Una fertilización especialmente intensa no acelera automáticamente la recuperación. Tras perder grandes cantidades de hojas y brotes, las necesidades de agua y nutrientes pueden incluso disminuir temporalmente.
¿Cuánto tiempo se puede mantener una planta madre de cannabis?
No existe una vida útil máxima fija para una planta madre de cannabis sana, por ejemplo de seis meses, un año o tres años.
En condiciones adecuadas, las plantas madre pueden mantenerse durante mucho tiempo en fase vegetativa. Sin embargo, que esto siga siendo práctico depende de la salud, el vigor, el estado de las raíces, las necesidades de espacio y la calidad de los brotes producidos.
Además, la edad de una planta por sí sola no significa automáticamente que su genética «empeore». Los problemas que aparecen en plantas madre antiguas también pueden estar relacionados con estrés prolongado, espacio radicular, enfermedades, plagas o un manejo de cultivo desfavorable.
¿Cuándo debería sustituirse una planta madre vieja?
Puede ser conveniente sustituirla cuando la planta madre pierde vigor de forma permanente, desarrolla problemas de salud o su mantenimiento a largo plazo resulta cada vez más complicado.
Una posibilidad consiste en enraizar a tiempo un esqueje sano de la planta madre existente y desarrollar a partir de él una nueva planta madre. De este modo se conserva, en principio, el mismo genotipo, mientras se vuelve a empezar con una planta más pequeña y un sistema radicular joven.
Sin fecha de caducidad fija: Una planta madre no tiene que sustituirse únicamente porque haya alcanzado una determinada edad. La salud, el vigor, la calidad de los brotes y el esfuerzo práctico de mantenimiento son criterios de decisión más útiles.
Problemas frecuentes en plantas madre de cannabis
Las hojas amarillas, el crecimiento lento o los brotes nuevos débiles pueden tener diferentes causas en una planta madre de cannabis. Por ello, los síntomas aislados suelen no ser suficientes para determinar de forma inequívoca el problema subyacente.
| Problema | Posibles causas | ¿Qué comprobar? |
|---|---|---|
| Hojas amarillas | suministro de nutrientes, exceso de riego, problemas radiculares, pH inadecuado o envejecimiento natural de algunas hojas | controlar las hojas afectadas, el sustrato, el riego, la zona radicular y el estado general de la planta |
| Crecimiento lento | poca luz, problemas radiculares, clima desfavorable, nutrición desequilibrada o estrés | revisar la iluminación, la temperatura, el espacio radicular, el riego y el suministro de nutrientes |
| Entrenudos muy largos | genética, intensidad lumínica demasiado baja o distribución de luz desfavorable | comprobar la iluminación, la distancia de la lámpara y el desarrollo general de la planta |
| El crecimiento se estanca tras la poda | poda intensa, zona radicular debilitada o estrés ambiental adicional | dar suficiente tiempo de recuperación y evitar factores de estrés adicionales |
| Brotes nuevos débiles | poca luz, problemas radiculares, nutrición desequilibrada o debilidad general de la planta | revisar la iluminación, las raíces y el suministro en lugar de fertilizar automáticamente más |
| Plagas | infestación introducida mediante plantas, sustrato, herramientas u otro material vegetal | controlar cuidadosamente el envés de las hojas, los brotes jóvenes, el sustrato y las plantas cercanas |
| Los esquejes se desarrollan mal repetidamente | estado de la planta madre, genética, patógenos o condiciones inadecuadas durante el enraizamiento | comprobar por separado la salud de la planta madre y las condiciones de enraizamiento |
¿Por qué una planta madre desarrolla hojas amarillas?
Las hojas amarillas pueden tener muchas causas y, por sí solas, todavía no constituyen un diagnóstico de una carencia concreta de nutrientes.
Comprueba primero qué hojas están afectadas, con qué rapidez evoluciona el problema y si al mismo tiempo aparecen cambios en los brotes, las raíces o el sustrato. Por ejemplo, una tierra permanentemente húmeda también puede perjudicar la absorción de nutrientes y provocar síntomas que se tratan erróneamente con más fertilizante.
¿Por qué las plagas son especialmente problemáticas en las plantas madre?
Una planta madre infestada puede convertirse en el punto de partida de problemas en numerosos esquejes obtenidos de ella.
Por ello, controla regularmente el envés de las hojas, los brotes jóvenes y la zona alrededor del sustrato. Las anomalías deberían detectarse lo antes posible antes de extraer más material vegetal para la reproducción.
Para el diagnóstico pueden ayudarte nuestras guías Canna-Wiki sobre plagas y problemas de las plantas de cannabis. En las plantas madre también es especialmente importante la higiene de tijeras, cuchillas y otras herramientas que entran en contacto sucesivamente con varias plantas.
¿Qué papel desempeña la higiene en las plantas madre de cannabis?
Trabajar de forma limpia es especialmente importante con las plantas madre de cannabis, ya que las mismas plantas se mantienen durante mucho tiempo y se podan repetidamente.
Las tijeras y cuchillas deben mantenerse limpias y desinfectarse a fondo especialmente antes de pasar de una planta a otra. Las hojas muertas, los brotes cortados y otro material vegetal tampoco deberían permanecer innecesariamente en la zona de cultivo.
La higiene no solo es importante cuando existen problemas visibles de hongos o plagas. Los estudios sobre HLVd muestran que las plantas madre infectadas pueden transmitir el patógeno a través de material vegetal propagado vegetativamente. También es posible una transmisión mecánica mediante savia vegetal contaminada y herramientas de corte.
Consejo práctico: Si se utiliza la misma tijera sucesivamente en varias plantas, la savia vegetal puede pasar de una planta a otra. Por ello, la limpieza y desinfección de las herramientas de corte es una parte importante de la higiene en las plantas madre.
¿Qué mitos existen en torno a las plantas madre de cannabis?
En torno a las plantas madre de cannabis circulan numerosas reglas rígidas, aunque las relaciones reales suelen ser más matizadas.
| Afirmación | Valoración |
|---|---|
| Una planta madre se agota al alcanzar una determinada edad. | No existe una fecha de caducidad universal. La salud, el vigor, el estado de las raíces y la calidad de los brotes son más informativos que un límite de edad rígido. |
| Las plantas madre viejas pierden automáticamente su genética. | La edad de una planta madre no significa automáticamente que su genotipo se deteriore progresivamente. La salud, el estado de la planta y las condiciones de cultivo deben considerarse por separado. |
| Una planta madre necesita luz las 24 horas del día. | No. Las plantas madre fotoperiódicas pueden mantenerse en fase vegetativa, por ejemplo, con un ciclo de luz 18/6. |
| Cuanto más grande sea la planta madre, mejor. | El tamaño adecuado depende principalmente de cuántos brotes para esquejes se necesiten y de cuánto espacio haya disponible. |
| Después de cortar muchos esquejes, la planta madre necesita inmediatamente mucho más fertilizante. | No necesariamente. El suministro de nutrientes debe seguir adaptándose a las necesidades reales y al estado de la planta. |
Preguntas frecuentes sobre la planta madre de cannabis
¿Qué es una planta madre de cannabis?
Una planta madre de cannabis es una planta hembra seleccionada que se mantiene en fase vegetativa para conservar su genética a largo plazo mediante esquejes. Por ello, no se induce deliberadamente a la floración, sino que debe producir de forma continua un crecimiento vegetativo sano.
¿Cuánto tiempo se puede mantener una planta madre de cannabis?
No existe una vida útil máxima fija para una planta madre de cannabis. En condiciones adecuadas puede mantenerse durante mucho tiempo. Lo decisivo son sobre todo la salud, el vigor, el estado de las raíces y la calidad de los nuevos brotes formados.
¿Qué ciclo de luz necesita una planta madre?
Para las plantas madre de cannabis fotoperiódicas se utiliza con frecuencia un ciclo de luz de 18 horas de luz y 6 horas de oscuridad. Un periodo diario de luz suficientemente largo mantiene la planta en fase vegetativa sin que sea necesaria una iluminación permanente durante 24 horas.
¿Cómo se puede mantener pequeña una planta madre de cannabis?
La poda regular, el topping y un manejo controlado de la maceta y las raíces pueden ayudar a limitar el tamaño de una planta madre de cannabis. Una planta madre bonsái compacta puede ser especialmente práctica cuando solo se necesitan ocasionalmente unos pocos esquejes.
¿Con qué frecuencia debe podarse una planta madre?
No existe un calendario fijo para ello. El momento de la poda depende del crecimiento, la forma deseada de la planta y la cantidad necesaria de nuevos brotes. Tras intervenciones más intensas, debe darse a la planta madre suficiente tiempo para recuperarse.
¿Se puede cultivar una planta madre a partir de semillas?
Sí, una planta madre puede cultivarse a partir de semillas. Esto permite comparar entre sí diferentes plantas y fenotipos. Si, tras la selección, se desea conservar la genética de una planta concreta, un esqueje previamente tomado de esa planta puede seguir cultivándose posteriormente como planta madre.
¿Puede un esqueje convertirse en planta madre?
Sí, un esqueje sano y enraizado puede desarrollarse como una nueva planta madre. Para ello se sigue cultivando en fase vegetativa y se fomenta una estructura ramificada mediante una poda adecuada. Su genotipo corresponde, en principio, al de la planta de origen.
¿Cuándo se pueden tomar esquejes de una planta madre?
La planta madre debe estar sana, vigorosa, suficientemente desarrollada y disponer de varios brotes laterales fuertes. Después de una poda intensa, un trasplante u otras situaciones de estrés, debería disponer primero de suficiente tiempo para recuperarse.
¿Por qué se sustituyen regularmente las plantas madre?
Una planta madre puede sustituirse cuando su mantenimiento resulta cada vez más complicado o aparecen problemas de vigor, raíces o calidad de los brotes. A continuación, un esqueje sano de la planta madre existente puede desarrollarse como la siguiente generación de planta madre, de modo que el genotipo se conserve en principio.
¿Puede una autofloreciente servir como planta madre permanente?
Para el mantenimiento clásico y permanente de una planta madre son adecuadas las plantas fotoperiódicas. Las genéticas autoflorecientes comienzan su desarrollo floral en función de la edad y, por ello, no pueden mantenerse indefinidamente en la fase de crecimiento vegetativo mediante un ciclo de luz largo.
Fuentes e información adicional
- Supplemental greenhouse lighting increased the water use efficiency, crop growth, and cutting production in Cannabis sativa
- Transmission, Spread, Longevity and Management of Hop Latent Viroid in Cannabis
- Endophytes in Cannabis sativa: Identifying and Characterizing Microbes with Beneficial and Detrimental Effects on Plant Health
- The Impact of LED Spectra on Cannabis sativa Morphology and Physiology
- Optimizing LED Light Intensity and Photoperiod to Promote Growth and Rooting of Medicinal Cannabis
