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Cannabis para el cáncer: efectos, riesgos y estudios

Cannabis y cáncer: uso, efectos y estado actual de los estudios

Actualizado: julio de 2026 | Cannabis medicinal en oncología, THC y CBD, control de síntomas, riesgos e investigación
Autor: Cannapot Grow Team | Tiempo de lectura: aproximadamente treinta minutos

 
Cannabis medicinal en el tratamiento de apoyo contra el cáncer
 

Lo más importante de un vistazo

✓ El cannabis y determinados cannabinoides pueden utilizarse como apoyo para ciertas molestias durante una enfermedad oncológica. La aplicación complementaria mejor estudiada es para las náuseas y los vómitos causados por la quimioterapia cuando los medicamentos estándar no ayudan lo suficiente.

✓ El cannabis no es una terapia contra el cáncer reconocida científicamente. Actualmente no existen pruebas clínicas sólidas de que el THC, el CBD u otros preparados de cannabis reduzcan de forma fiable los tumores en seres humanos, detengan la progresión de la enfermedad o prolonguen la supervivencia.

✓ Para el dolor oncológico, la pérdida de apetito, los problemas de sueño y los síntomas de ansiedad, la evidencia es inconsistente o insuficiente. En casos individuales puede considerarse un uso complementario, pero no sustituye ningún tratamiento oncológico, de soporte o paliativo establecido.

✓ El THC puede causar, entre otros efectos, mareos, cansancio, problemas de concentración, ansiedad, taquicardia y una capacidad reducida para conducir. El CBD no produce intoxicación, pero también puede causar efectos adversos e interactuar con medicamentos.

✓ Durante un tratamiento contra el cáncer no deben añadirse productos de cannabis por cuenta propia. Es especialmente importante una revisión médica y farmacéutica en caso de inmunoterapias, medicamentos dirigidos, anticoagulantes, sedantes y fármacos con un margen terapéutico estrecho.

Aviso médico: Este artículo ofrece información general y no sustituye el diagnóstico, la planificación terapéutica ni el asesoramiento individual de tu equipo de tratamiento. Nunca suspendas por cuenta propia un tratamiento contra el cáncer en favor del cannabis, el CBD u otros métodos complementarios.

¿Qué significa «cannabis y cáncer»?

En medicina, «cannabis y cáncer» suele referirse al uso controlado de cannabis medicinal, medicamentos a base de cannabis o cannabinoides individuales para aliviar síntomas de la enfermedad y del tratamiento, no para tratar el tumor en sí.

Muchas personas buscan términos como «cannabis contra el cáncer», «THC contra el cáncer» o «CBD contra el cáncer». Sin embargo, a menudo se mezclan dos objetivos diferentes. Por un lado, se trata del alivio de síntomas, como náuseas, vómitos, dolor, pérdida de apetito o problemas de sueño durante una enfermedad oncológica o su tratamiento. Por otro lado, se habla de un efecto directo contra el cáncer, es decir, una influencia demostrable sobre el crecimiento tumoral, el riesgo de recaída o la supervivencia.

Para el uso de apoyo del cannabis medicinal en el cáncer existen conocimientos científicos de distinta solidez según el síntoma. La aplicación complementaria mejor estudiada es para las náuseas y los vómitos persistentes causados por la quimioterapia. En cambio, para el dolor oncológico, la pérdida de apetito, los trastornos del sueño y la carga psicológica, la evidencia es claramente más débil o contradictoria. Hasta ahora no existe una demostración clínica fiable de que el cannabis, el THC o el CBD curen el cáncer, reduzcan tumores o puedan sustituir una terapia oncológica.

Por medicamentos a base de cannabis se entienden flores de cannabis estandarizadas, extractos de cannabis y medicamentos con principios activos definidos de calidad farmacéutica. Entre ellos se incluyen dronabinol (delta-9-tetrahidrocannabinol, THC), nabilona como principio activo sintético similar al THC, así como combinaciones estandarizadas de THC y CBD en algunos países. Los productos fuera del ámbito farmacéutico, por ejemplo plantas de cannabis ricas en CBD cultivadas a partir de semillas de CBD, aceites de CBD de venta libre o productos de cannabis caseros, no son automáticamente medicamentos y suelen estar sujetos a requisitos diferentes de calidad, dosificación y autorización.

¿Puede el cannabis curar el cáncer o reducir los tumores?

No. Según los conocimientos actuales, no existen pruebas científicas de que el cannabis, el THC o el CBD curen el cáncer en seres humanos, reduzcan los tumores de forma fiable o puedan sustituir una terapia oncológica establecida.

En cultivos celulares y modelos animales, los cannabinoides pueden influir en diversos procesos biológicos relacionados con el cáncer. Entre ellos se encuentran la división celular, la muerte celular programada, la formación de nuevos vasos sanguíneos y las vías de señalización del sistema endocannabinoide. Estos resultados preclínicos aportan conocimientos importantes para la investigación, pero no pueden trasladarse directamente a los seres humanos. Las concentraciones de principios activos que muestran efectos en el laboratorio a menudo no pueden alcanzarse en el organismo humano o están asociadas a efectos adversos. Además, los modelos de laboratorio y animales solo reproducen de forma limitada los complejos procesos de un tumor humano.

Por este motivo, la American Society of Clinical Oncology (ASCO) recomienda no utilizar cannabis ni cannabinoides para tratar el cáncer o potenciar una terapia antitumoral, salvo en el contexto de ensayos clínicos. Por tanto, el cannabis nunca debe sustituir un tratamiento oncológico probado, como cirugía, radioterapia, quimioterapia, inmunoterapia, hormonoterapia o terapia dirigida.

Estado científico: Una sustancia solo se considera una terapia eficaz contra el cáncer cuando ensayos clínicos controlados en seres humanos demuestran un beneficio relevante para el control tumoral, la calidad de vida o la supervivencia y los riesgos son aceptables. Los hallazgos preclínicos de laboratorio por sí solos no cumplen este requisito.

¿Cómo actúan el THC y el CBD en el organismo?

El THC y el CBD actúan de manera diferente en el organismo. El THC activa principalmente los receptores cannabinoides y puede influir, entre otras cosas, en el dolor, el apetito y la percepción. El CBD actúa mediante diversos mecanismos biológicos sin provocar el efecto intoxicante típico del THC.

El sistema endocannabinoide está formado, entre otros elementos, por los receptores cannabinoides CB1 y CB2, mensajeros producidos por el propio organismo y enzimas que sintetizan y degradan estas sustancias. Los receptores CB1 se encuentran sobre todo en el cerebro y la médula espinal. Su activación explica gran parte del efecto psicoactivo del THC y su influencia sobre la percepción del dolor, el apetito y las náuseas. Los receptores CB2 se localizan principalmente en células inmunitarias y en diversos tejidos.

El CBD se une solo débilmente a los receptores cannabinoides CB1 y CB2. En su lugar, influye en numerosos receptores, enzimas, canales iónicos y proteínas transportadoras. Que el CBD participe en muchos procesos biológicos no significa automáticamente que tenga un beneficio médico demostrado. Para cada aplicación, debe demostrarse mediante ensayos clínicos de alta calidad si estos efectos aportan realmente una ventaja clínica en una enfermedad concreta.

 

Sistema endocannabinoide con CB1, CB2, THC y CBD


¿Para qué síntomas puede utilizarse el cannabis en medicina oncológica?

Un posible uso se refiere principalmente a las náuseas y los vómitos resistentes al tratamiento causados por la quimioterapia; para el dolor, la pérdida de apetito, el sueño y la carga psicológica, la evidencia es claramente más débil o contradictoria.

La siguiente tabla muestra para qué síntomas puede considerarse el cannabis según los conocimientos actuales y en qué medida está científicamente demostrado su posible beneficio. Un posible beneficio no significa, sin embargo, que el cannabis sea adecuado para todo el mundo ni superior a otros tratamientos.
 

Síntoma Valoración actual Importancia práctica Evidencia
Náuseas y vómitos causados por la quimioterapia Los preparados con THC o combinaciones de THC y CBD pueden ayudar como complemento cuando los antieméticos estándar modernos no son suficientes. Más bien una opción de reserva o complementaria, no de primera elección. Mejor demostrado
Dolor oncológico Los estudios ofrecen resultados inconsistentes; no se ha demostrado un beneficio fiable como tratamiento único. Como máximo, complemento individual tras una cuidadosa valoración. Incierta
Pérdida de apetito y caquexia tumoral El apetito puede aumentar de forma subjetiva, pero no se ha demostrado un beneficio claro sobre el peso, la masa muscular o la supervivencia. El tratamiento nutricional de las causas sigue siendo fundamental. Baja
Trastornos del sueño Pequeños estudios y observaciones sugieren posibles efectos, pero el beneficio y los preparados óptimos no están claros. Primero deben aclararse causas como dolor, ansiedad, medicamentos o depresión. Baja
Ansiedad, tensión y estado de ánimo El THC puede relajar, pero también intensificar la ansiedad, el pánico o la confusión. Faltan datos oncológicos sólidos para el CBD. Las opciones psicológicas y psicooncológicas están mejor establecidas. Muy baja
Neuropatía causada por la quimioterapia La investigación continúa; hasta ahora no existe una recomendación estándar fiable. Uso preferentemente en el contexto de estudios o con seguimiento estrecho. Insuficiente

 

¿Qué eficacia tiene el cannabis contra las náuseas y los vómitos causados por la quimioterapia?

Cuando las náuseas y los vómitos persisten a pesar de un tratamiento estándar conforme a las guías, los medicamentos con cannabinoides pueden ser una opción terapéutica adicional en determinados casos.

Los medicamentos modernos contra las náuseas y los vómitos, entre ellos los antagonistas 5-HT3, los antagonistas NK1, la dexametasona y la olanzapina, constituyen actualmente el tratamiento estándar. Por regla general, los cannabinoides solo se consideran cuando estos medicamentos no actúan suficientemente o no se toleran. Un ensayo aleatorizado de fase III publicado en 2024 mostró que un extracto oral de THC y CBD añadido al tratamiento estándar puede mejorar el control de las náuseas y los vómitos persistentes. Sin embargo, también se produjeron efectos adversos con mayor frecuencia.

Por ello, la conveniencia de un tratamiento con cannabis siempre debe decidirse de manera individual. Los posibles beneficios deben sopesarse frente a riesgos como cansancio, mareos, problemas de concentración, ansiedad, somnolencia y un mayor riesgo de caídas. El cannabis no debe sustituir los medicamentos probados para prevenir las náuseas y los vómitos.

¿Ayuda el cannabis con el dolor causado por el cáncer?

Hasta ahora no se ha demostrado de forma concluyente que el cannabis pueda aliviar eficazmente el dolor oncológico. No debe utilizarse como sustituto de tratamientos analgésicos probados.

El dolor oncológico puede deberse al propio tumor, metástasis, operaciones, lesiones nerviosas, inflamaciones o tratamientos contra el cáncer. Por ello, las opciones terapéuticas también son muy diversas. Los estudios sobre medicamentos con cannabinoides no muestran hasta ahora un panorama uniforme: algunos encontraron pequeñas mejoras y otros no observaron una ventaja clínicamente relevante frente al placebo. Además, muchos estudios tienen una capacidad informativa limitada debido al pequeño número de participantes, los cortos periodos de observación, los distintos preparados y las altas tasas de abandono.

Un tratamiento eficaz del dolor se orienta a la causa y la intensidad del dolor, así como a las enfermedades concomitantes y los medicamentos ya utilizados. Dependiendo de la situación, pueden considerarse analgésicos no opioides, opioides, medicamentos para el dolor neuropático, radioterapia, procedimientos intervencionistas, fisioterapia o apoyo psicosocial. En casos individuales, el cannabis puede considerarse como opción complementaria, pero no debe sustituir un tratamiento analgésico establecido.

¿Puede el cannabis mejorar el apetito o el peso corporal?

El THC puede aumentar el apetito a corto plazo en algunas personas, pero no se ha demostrado un beneficio fiable contra la pérdida de peso y masa muscular relacionada con el cáncer.

La caquexia tumoral es más que una falta de apetito. Incluye complejos cambios inflamatorios y metabólicos que provocan la pérdida de masa muscular. Por tanto, tener más hambre no conduce automáticamente a un aumento de peso ni a una mejor función física. Hasta ahora, los estudios con cannabinoides no muestran una ventaja convincente para estos resultados decisivos.

En caso de pérdida de peso, deben buscarse causas tratables: dolor al comer, inflamación de las mucosas, náuseas, estreñimiento, cambios del gusto, depresión, trastornos de la deglución, insuficiencia pancreática o efectos adversos de otros medicamentos. Un asesoramiento nutricional oncológico temprano puede ser más importante que un único preparado estimulante del apetito.

¿Qué importancia tiene el CBD en el cáncer?

El CBD no produce intoxicación. Sin embargo, hasta ahora no existen pruebas científicas convincentes de que pueda tratar el cáncer o aliviar de forma fiable los síntomas típicos relacionados con él, aunque la publicidad y los testimonios a menudo transmitan otra impresión.

Muchos estudios de laboratorio y en animales investigan el efecto del CBD sobre las células tumorales. Estos resultados son importantes para la investigación, pero no pueden trasladarse directamente a los seres humanos. Por ello, no permiten derivar dosis eficaces ni recomendaciones terapéuticas. Para saber más sobre CBD, cannabidiol, efectos, uso, dosificación y posibles efectos adversos, encontrarás información detallada en nuestro Canna Wiki. Para las náuseas y los vómitos causados por la quimioterapia, los mejores datos clínicos actuales respaldan más bien los medicamentos con THC o las combinaciones de THC y CBD que el CBD por sí solo.

¿Qué efectos adversos pueden causar los medicamentos a base de cannabis?

Los efectos adversos afectan especialmente al sistema nervioso, la circulación, la salud mental y la capacidad de reacción; el riesgo y la intensidad dependen del contenido de THC, la dosis, la vía de administración, la edad y la medicación concomitante.
 

Área Posibles efectos adversos Especialmente relevante en caso de
Sistema nervioso Cansancio, mareos, somnolencia, lentitud de pensamiento y trastornos de coordinación Riesgo de caídas, edad avanzada y uso simultáneo de medicamentos sedantes
Salud mental Ansiedad, pánico, agitación, estado de ánimo depresivo, confusión y, en raras ocasiones, síntomas psicóticos Antecedentes psiquiátricos o dosis altas de THC
Corazón y circulación Taquicardia, descenso de la presión arterial y problemas circulatorios Enfermedades cardiovasculares, deshidratación o debilidad general
Estómago e intestino Sequedad de boca, náuseas, diarrea y cambios del apetito Preparados con CBD o tracto gastrointestinal sensible
Hígado y metabolismo Elevación de los valores hepáticos y alteración de la degradación de otros medicamentos Dosis altas de CBD, enfermedades hepáticas y numerosos medicamentos concomitantes
Uso prolongado Desarrollo de tolerancia, dependencia y síntomas de abstinencia tras la interrupción brusca Consumo regular de THC durante un periodo prolongado


En caso de confusión intensa, desmayo, dolor torácico, ansiedad grave, alucinaciones o vómitos persistentes, se necesita atención médica rápida. Una titulación lenta puede reducir los efectos adversos, pero no sustituye la supervisión profesional.

¿Qué interacciones con medicamentos contra el cáncer son posibles?

El cannabis, el THC y el CBD pueden influir en el efecto de otros medicamentos. Por ello, antes de utilizarlos debe revisarse cuidadosamente toda la medicación para detectar posibles interacciones.

El THC y el CBD se metabolizan en el hígado mediante enzimas del denominado sistema del citocromo P450. Sobre todo el CBD puede inhibir algunas de estas enzimas y alterar así la degradación de otros medicamentos. Esto puede hacer que los fármacos actúen con más o menos intensidad de la esperada. Para muchas combinaciones concretas de medicamentos solo existen datos clínicos limitados. Por ello, se requiere especial precaución con fármacos cuya dosificación debe respetarse con exactitud.

Las posibles interacciones afectan, entre otros, a anticoagulantes, antiepilépticos, sedantes y somníferos, opioides, determinados antidepresivos, inmunosupresores y algunos medicamentos oncológicos dirigidos. El alcohol también puede intensificar el cansancio, los mareos y las alteraciones de la reacción. Actualmente se investiga si el cannabis influye en el efecto de la inmunoterapia, pero los estudios disponibles no ofrecen resultados concluyentes. Por ello, el uso de cannabis o CBD siempre debe coordinarse con el oncólogo tratante y, cuando sea posible, también con la farmacia.

Importante: Informa a tu equipo de tratamiento sobre todos los productos de cannabis y CBD que utilizas. Indica, en la medida de lo posible, el nombre del producto, su composición, la dosis, la forma de uso y la frecuencia de administración. Solo así pueden evaluarse de forma fiable las posibles interacciones.

¿Por qué son tan importantes la forma del producto y la vía de administración?

Los cannabinoides inhalados y los administrados por vía oral difieren considerablemente en el inicio del efecto, la duración, la facilidad de dosificación y el riesgo.
 

Forma Inicio del efecto Duración del efecto Características importantes
Inhalación con vaporizador medicinal Normalmente en pocos minutos Más bien corta Inicio rápido y buen control del efecto, aunque la dosificación puede variar de una persona a otra. No es adecuado para todas las enfermedades pulmonares.
Solución oleosa, cápsulas o extractos para uso oral Retardado, normalmente entre 30 y 120 minutos Normalmente más larga El efecto comienza más tarde y puede ser más intenso. Volver a tomar una dosis demasiado pronto aumenta el riesgo de sobredosis.
Aerosol oromucosal Velocidad intermedia Puede durar varias horas Dosificación estandarizada; la disponibilidad y la autorización dependen del preparado concreto.
Fumar Rápido Más bien corta Los productos de combustión irritan las vías respiratorias y, desde el punto de vista médico, esta forma de uso se considera en general menos favorable.


Los productos comestibles de cannabis y las preparaciones caseras dificultan una dosificación fiable, ya que el contenido de principios activos y el efecto pueden variar mucho. Para las personas con cáncer, los medicamentos estandarizados con un contenido definido de THC y CBD son, por tanto, más adecuados que los productos de origen desconocido.

 

Comparación de aceite, cápsula, aerosol y vaporizador

 

¿Quién debería utilizar cannabis únicamente con especial precaución?

Se requiere especial precaución en caso de enfermedades mentales, problemas cardiovasculares, enfermedad hepática grave, alto riesgo de caídas, embarazo, lactancia y medicación concomitante compleja.

Los preparados con THC pueden intensificar los síntomas psicóticos o la ansiedad grave. En enfermedades cardiovasculares inestables, los cambios en el pulso y la presión arterial pueden ser problemáticos. Las personas mayores, frágiles o con alteraciones neurológicas suelen ser más sensibles a los mareos y la somnolencia. En caso de alteración de la función hepática, el metabolismo puede verse modificado.

Una dependencia anterior o actual también debe incluirse en la valoración de beneficios y riesgos. Esto no significa automáticamente que el tratamiento esté excluido, pero exige un plan claro de dosificación, control y objetivos terapéuticos.

¿Cuándo se puede volver a conducir después de tomar cannabis medicinal?

Solo debes volver a conducir o manejar maquinaria cuando tu capacidad de reacción esté completamente conservada. Especialmente al inicio del tratamiento, después de un cambio de dosis o si aparecen efectos adversos como cansancio, mareos o somnolencia, no debes participar en el tráfico.

No puede indicarse de forma general cuándo se recupera la aptitud para conducir después de tomar cannabis medicinal. Entre los factores decisivos se encuentran el preparado utilizado, la dosis, el tiempo transcurrido desde la toma y tu reacción individual al medicamento. El cansancio, los mareos, los problemas de concentración, las reacciones lentas o la sensación de intoxicación pueden perjudicar la conducción segura. Las normas legales varían de un país a otro y pueden cambiar. Por ello, habla de tu situación individual con tu médico e infórmate sobre la normativa vigente.

¿Cómo se prescribe el cannabis medicinal en el cáncer?

La prescripción se realiza tras una evaluación médica individual cuando existe un objetivo terapéutico comprensible y se han valorado cuidadosamente el beneficio esperado, las alternativas, los riesgos y la medicación concomitante.

En Alemania, los médicos pueden prescribir medicamentos a base de cannabis. La cobertura de los costes por parte del seguro médico público depende de los requisitos de la legislación social y de la situación concreta de atención. Para una buena prescripción es fundamental definir no «cannabis en general», sino un preparado concreto con un síntoma objetivo, una dosis inicial, un plan de aumento y criterios de éxito.

Al principio son aconsejables controles más estrechos. En ellos se documentan la intensidad de los síntomas, el funcionamiento cotidiano, el sueño, el apetito, los efectos adversos, el estado de ánimo y las interacciones. Si no se obtiene un beneficio relevante o predominan los efectos adversos, el tratamiento debe suspenderse o ajustarse.

¿Qué variedades de cannabis se buscan con frecuencia en relación con el cáncer?

No existen recomendaciones científicas de variedades concretas de cannabis para tratar el cáncer. Sin embargo, muchas personas afectadas se informan sobre genéticas con distintos contenidos de THC, CBD o CBG y sus propiedades típicas.

La idoneidad del cannabis medicinal depende del cuadro sintomático, del medicamento utilizado y de la tolerancia individual, no del nombre de una variedad concreta.

Las siguientes genéticas se encuentran entre las variedades de cannabis más conocidas y se buscan con frecuencia en relación con el cannabis medicinal, el THC, el CBD o el CBG:

Importante: No existen ensayos clínicos que demuestren una eficacia especial contra el cáncer o tipos concretos de cáncer para ninguna de estas variedades. Muchas de estas genéticas se desarrollaron originalmente para uso recreativo o autocultivo y no son medicamentos de cannabis autorizados. La selección sirve exclusivamente para informar sobre variedades conocidas y sus propiedades típicas. No constituye una recomendación médica ni sustituye el asesoramiento médico o los medicamentos de cannabis autorizados.

¿Cómo puede evaluarse una prueba terapéutica razonable?

Una prueba terapéutica razonable requiere un objetivo concreto, criterios medibles, un periodo de observación limitado y reglas claras para continuar o interrumpir el tratamiento.
 

Paso Ejemplo
Definir el objetivo Por ejemplo, menos náuseas, periodos de sueño ininterrumpido más largos o una mayor capacidad para las actividades cotidianas, en lugar de un objetivo inespecífico como «sentirse mejor en general».
Registrar la situación inicial Llevar un diario de síntomas, documentar una escala de dolor o registrar el número de episodios de vómitos y despertares nocturnos.
Aumentar la dosis lentamente Comenzar con una dosis baja y aumentarla, especialmente con preparados que contienen THC, solo de forma gradual y conforme a la recomendación médica.
Documentar los efectos adversos Anotar periódicamente posibles molestias como mareos, cansancio, ansiedad, confusión, caídas, taquicardia o limitaciones en la vida cotidiana.
Evaluar periódicamente el beneficio El tratamiento solo debe continuar si existe un beneficio perceptible en la vida cotidiana y los posibles riesgos o efectos adversos siguen siendo aceptables.

 

¿Qué muestran los estudios clínicos actuales?

Las mejores pruebas científicas actuales indican un beneficio complementario limitado del cannabis para las náuseas y los vómitos persistentes a pesar del tratamiento estándar. En cambio, siguen faltando pruebas clínicas convincentes de un efecto directo contra el cáncer, el dolor oncológico, la caquexia tumoral o muchos otros síntomas.

Los estudios sobre cannabis suelen ser difíciles de comparar. Esto se debe, entre otras cosas, a que se investigan preparados, proporciones THC-CBD, dosis, vías de administración, tipos de cáncer y objetivos de estudio diferentes. Los estudios pequeños pueden aportar indicios importantes, pero por sí solos normalmente no bastan para demostrar con claridad el beneficio de un tratamiento.

Estudio o guía Pregunta de investigación Conclusión principal Valoración
Guía de la ASCO de 2024 Uso de cannabis y cannabinoides en adultos con cáncer No se recomienda tratar el cáncer con cannabis fuera de ensayos clínicos. La evidencia más sólida corresponde al tratamiento complementario de las náuseas y los vómitos persistentes causados por la quimioterapia a pesar del tratamiento estándar. Guía internacional de referencia
Grimison et al., ensayo de fase III (2024) Extracto oral de THC y CBD añadido a antieméticos estándar Mostró un mejor control de las náuseas y los vómitos persistentes causados por la quimioterapia, aunque también una mayor tasa de efectos adversos. Prueba actual importante de eficacia para una indicación claramente definida
Revisiones sistemáticas (2024) Dolor oncológico, apetito, estado de ánimo y otros síntomas molestos La evidencia convincente existe principalmente para preparados con THC en las náuseas causadas por la quimioterapia. Para otros síntomas, la evidencia sigue siendo en gran medida inconsistente. Muestra la necesidad de investigación existente
NCI PDQ® (actualización continua) Visión general del cannabis y el cáncer Resume la investigación preclínica y los estudios clínicos sobre el cáncer y los síntomas relacionados con él, pero no clasifica el cannabis como una terapia oncológica establecida. Revisión de evidencia con control de calidad del National Cancer Institute

 

¿Por qué los resultados de laboratorio contra células cancerosas no demuestran eficacia?

Que una sustancia influya en células cancerosas en el laboratorio no significa automáticamente que también pueda tratar eficazmente el cáncer en seres humanos.

Antes de que se autorice un medicamento, debe pasar por numerosas fases de desarrollo. A los experimentos de laboratorio les siguen estudios en modelos animales y ensayos clínicos en seres humanos, en los que primero se evalúan la seguridad y la dosificación y después la eficacia. Muchos principios activos muestran resultados prometedores en el laboratorio, pero fracasan posteriormente en ensayos clínicos.

La eficacia real de una terapia oncológica solo puede evaluarse mediante ensayos clínicos de alta calidad. Entre otras cosas, se investiga si los tumores se reducen, si se ralentiza la progresión de la enfermedad, si los pacientes viven más o si mejora su calidad de vida. Por ello, afirmaciones como «los cannabinoides matan las células cancerosas» resultan engañosas sin este contexto.

¿Qué tipos de cáncer se investigan con cannabinoides?

Los cannabinoides se investigan en el laboratorio y en proyectos de investigación iniciales para distintos tipos de cáncer. Sin embargo, actualmente no existe para ningún tipo de cáncer un tratamiento generalmente reconocido con cannabis, THC o CBD.

La investigación se ocupa, entre otros, de tumores cerebrales, cáncer de mama, cáncer de páncreas, cáncer colorrectal y cánceres de la sangre. En la mayoría de los casos se trata de experimentos celulares, modelos animales o pequeños estudios iniciales. Estas investigaciones pueden aportar nuevos enfoques, pero todavía no demuestran una terapia oncológica eficaz en seres humanos.

Cannabis en tumores cerebrales y glioblastoma

En tumores cerebrales como el glioblastoma se investiga si los cannabinoides pueden influir en procesos biológicos de las células tumorales o combinarse con tratamientos existentes. Sin embargo, la investigación disponible no es suficiente para recomendar el cannabis, el THC o el CBD como tratamiento eficaz del glioblastoma.

Cannabis en el cáncer de mama

En el cáncer de mama, los cannabinoides también se investigan principalmente en modelos de laboratorio y animales. Se estudian, entre otras cosas, posibles influencias sobre la división celular, la muerte celular y las vías de señalización de las células tumorales. Debe aclararse mediante ensayos clínicos sólidos si esto genera un beneficio para las pacientes.

Cannabis en el cáncer de páncreas

En el cáncer de páncreas, los grupos de investigación analizan posibles interacciones entre los cannabinoides, las células tumorales y las terapias oncológicas establecidas. Los resultados disponibles proceden en su mayoría de fases tempranas de investigación y no permiten recomendar el tratamiento del cáncer de páncreas con cannabis.

Cannabis en el cáncer colorrectal

En el cáncer colorrectal se investiga cómo los cannabinoides podrían influir en determinados procesos celulares e inflamatorios. También en este caso, los resultados de cultivos celulares o modelos animales no pueden trasladarse automáticamente a los seres humanos y no demuestran una terapia oncológica eficaz.

Cannabis en la leucemia y otros cánceres de la sangre

En la leucemia y otros cánceres de la sangre también existen investigaciones experimentales sobre cannabinoides. Sin embargo, faltan pruebas clínicas de un tratamiento seguro y eficaz con THC, CBD o cannabis. Además, aquí es especialmente importante revisar posibles interacciones con quimioterapias y otros medicamentos oncológicos.

Importante: Que un tipo de cáncer se investigue en estudios de laboratorio no significa que el cannabis ya sea eficaz o esté autorizado para él. Los informes de casos aislados y los resultados preclínicos no pueden sustituir ensayos clínicos controlados.

¿Puede el cannabis influir en una inmunoterapia?

Todavía no se ha aclarado con seguridad si el cannabis tiene una influencia clínicamente relevante sobre la eficacia de los inhibidores de puntos de control inmunitario, por lo que es necesaria una coordinación prudente y abierta con el oncólogo.

Algunos estudios observacionales encontraron asociaciones entre el consumo de cannabis y peores resultados durante la inmunoterapia. Sin embargo, estos datos pueden estar distorsionados por el estadio del cáncer, la carga de síntomas, la medicación concomitante, el motivo del consumo y otras diferencias. No demuestran causalidad. Al mismo tiempo, las interacciones inmunológicas son biológicamente lo bastante plausibles como para no ignorarlas.

Quien reciba inmunoterapia no debe empezar por su cuenta ni suspender bruscamente el cannabis, sino comentar el preparado y la dosis con el equipo de tratamiento. La decisión individual puede variar según la intensidad de los síntomas y las alternativas disponibles.

¿Cómo se reconoce información fiable sobre cannabis y cáncer?

La información fiable distingue claramente entre el alivio de síntomas y el tratamiento del cáncer. Expone tanto los posibles beneficios como los límites de la investigación existente y evita promesas de curación.

Presta atención a las pruebas en las que se basan las afirmaciones. Los ensayos clínicos en seres humanos son mucho más informativos que los experimentos de laboratorio, los estudios en animales o los testimonios individuales. También debe quedar claro a qué preparado se refieren los resultados. Los conocimientos sobre medicamentos estandarizados a base de cannabis no pueden trasladarse sin más a aceites, flores u otros productos de CBD y cannabis de venta libre.

Debes desconfiar cuando el cannabis se anuncia como cura para cualquier tipo de cáncer, se promocionan supuestos remedios milagrosos ocultados, se aconseja interrumpir un tratamiento oncológico probado o se venden productos sin pruebas científicas comprensibles.

¿Cómo prepararte para la consulta médica?

Cuanto mejor informado esté tu médico sobre tus síntomas, medicamentos y productos de cannabis que ya utilizas, mejor podrá valorar si el cannabis es adecuado para ti.

Anota el nombre del producto, el contenido de THC y CBD, la forma de uso, la dosis, el momento de la toma y los efectos y efectos adversos observados. Prepara además una lista completa de todos los medicamentos, complementos alimenticios y preparados vegetales que tomas. Describe con la mayor precisión posible qué síntomas te afectan más y qué tratamientos ya se han probado.

Entre las preguntas útiles para la consulta se encuentran, por ejemplo: ¿Qué opciones de tratamiento son adecuadas para mí? ¿Qué interacciones pueden producirse con mi terapia oncológica? ¿Cómo sabremos si el cannabis realmente ayuda? ¿Cuándo debe finalizarse o ajustarse el tratamiento? ¿Y qué debo tener en cuenta al conducir, trabajar o consumir simultáneamente alcohol o sedantes?

¿Qué preguntas siguen abiertas en la investigación sobre cannabis?

Para valorar mejor el beneficio del cannabis en el cáncer se necesitan estudios independientes de mayor tamaño con preparados estandarizados, dosis claras y resultados relevantes para los pacientes.

Todavía no está claro, entre otras cuestiones, qué proporciones de THC y CBD son más adecuadas para síntomas concretos, qué pacientes se benefician especialmente, qué riesgos a largo plazo existen y cómo interactúan los cannabinoides con las terapias dirigidas modernas o las inmunoterapias. También faltan estudios de alta calidad que comparen directamente flores de cannabis, extractos y principios activos individuales.

Para investigar si el cannabis puede influir en el crecimiento tumoral, los ensayos clínicos deben mostrar si los tumores realmente se reducen, si se ralentiza la progresión de la enfermedad o si los pacientes viven más. Mientras falten estas pruebas, el uso para tratar el cáncer se considera experimental.

 

Pirámide de evidencia desde el estudio de laboratorio hasta el ensayo clínico aleatorizado
 

¿Qué aspectos son decisivos al tomar la decisión?

Es importante distinguir entre un posible alivio de los síntomas y un tratamiento del cáncer no demostrado. La posible conveniencia del cannabis siempre debe decidirse junto con el equipo de tratamiento a partir de los beneficios y riesgos individuales.

El cannabis puede ser una opción terapéutica adicional para algunas personas con cáncer, especialmente cuando las náuseas y los vómitos persisten a pesar de un tratamiento estándar conforme a las guías. Sin embargo, el beneficio esperado depende del preparado utilizado, la dosis, el síntoma tratado y la situación personal. Por ello, la evidencia actual no permite recomendaciones generales.

Para un uso lo más seguro posible, primero deben aclararse con precisión los síntomas, agotarse las opciones terapéuticas probadas y tenerse en cuenta las posibles interacciones. Si se utiliza cannabis, el tratamiento debe planificarse y revisarse periódicamente junto con el equipo asistencial. El cannabis nunca debe sustituir una terapia oncológica eficaz.

¿Qué fuentes reflejan el estado actual de la evidencia?

Son especialmente útiles las guías actuales, la información oncológica con control de calidad, las revisiones sistemáticas y los ensayos clínicos aleatorizados.

 

Preguntas frecuentes
P: ¿Es el cannabis una alternativa a la quimioterapia?

R: No. El cannabis no es una alternativa demostrada a la quimioterapia ni a otros tratamientos dirigidos contra el cáncer. En casos seleccionados puede utilizarse como complemento para aliviar síntomas concretos.

P: ¿Qué cannabinoide está mejor estudiado en el cáncer?
R: Para las náuseas y los vómitos causados por la quimioterapia, los medicamentos con THC y las combinaciones de THC y CBD están mejor estudiados que el CBD por sí solo.

P: ¿Puede el CBD detener el crecimiento tumoral?
R: No existe una prueba clínica sólida de ello en seres humanos. Los hallazgos de laboratorio no bastan para recomendar el CBD como tratamiento contra el cáncer.

P: ¿Ayuda el cannabis contra el dolor oncológico?
R: Los resultados son contradictorios. No se ha demostrado un beneficio fiable como tratamiento analgésico único; en casos individuales puede evaluarse médicamente un uso complementario.

P: ¿Puede el cannabis medicinal causar dependencia?
R: Los preparados con THC pueden causar tolerancia, dependencia y síntomas de abstinencia con el uso prolongado. El riesgo depende de la dosis, la duración y factores individuales.

P: ¿Son adecuados para pacientes con cáncer los aceites de CBD de venta libre?
R: No automáticamente. El contenido, la pureza y el etiquetado pueden variar, y siguen siendo posibles las interacciones. Un producto solo debe utilizarse después de consultarlo con el equipo de tratamiento.

P: ¿Puede tomarse cannabis junto con una inmunoterapia?
R: Los datos no son concluyentes. Debido a posibles interacciones inmunológicas y farmacológicas, se requiere una valoración médica individual.

P: ¿Cuándo puede considerarse el cannabis para las náuseas causadas por la quimioterapia?
R: Principalmente cuando los medicamentos contra las náuseas y los vómitos conformes a las guías no actúan suficientemente y el posible beneficio adicional supera los riesgos.

P: ¿Es mejor inhalar que usar aceite?
R: La inhalación actúa más rápido y los preparados orales suelen durar más. La forma más adecuada depende del objetivo, la función pulmonar, la facilidad de dosificación y el riesgo de efectos adversos.

P: ¿Debo informar a mi oncólogo de que uso CBD?
R: Sí. El CBD puede influir en la degradación de medicamentos y debe figurar en la lista de medicación como cualquier otro preparado farmacológicamente activo.

J. von Cannapot

J. Cannapot

J. es el fundador de Cannapot y es considerado un experto en el ámbito del cannabis con especial enfoque en variedades de cannabis. Cuenta con amplios conocimientos sobre el tema, así como con muchos años de experiencia en el sector. Desde hace muchos años, J. se dedica intensamente a las variedades y a diversos productos relacionados con el cannabis y el cáñamo.

Info

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